Cómo concebir un hijo

Él no me mira tanto como a mí me gustaría. Es un hombre muy serio, chapado a la antigua. Cuando nos cruzamos en el pasillo agacha la cabeza y sonríe forzadamente. Me abre la puerta, me da los buenos días cuando llega por la mañana. Es un tío muy educado.

Pocos saben lo que piensa de verdad, lo que le pasa por la cabeza, pero a mí me cuenta sus intimidades, tenemos confianza. En la oficina se ríen de él, llega tarde constantemente y han estado a punto despedirlo. Desde que parece un niño grande hasta que es maricón, hay para todos los gustos.

Compartimos mesa y una vez se confundió de maletín del ordenador. Ese día entablamos relación, y cada vez que me pasa a mí también. A veces, me equivoco queriendo sólo para que él me llame después, y creo que él también.Leer más »

Fin al terror, adiós a las brujas.

La semana del terror de L’as cagao Lorrie Moore llegó a su fin ayer domingo, uno de noviembre, culminando así siete días de textos llenos de imágenes oscuras, miedo y todos los elementos que configuran este género. Cada día, uno o dos de los chicos de la Generación Trambólica subió un relato o un poema con una temática terrorífica para homenajear el Día de los Muertos y esa celebración que, de un modo u otro, ha acabado globalizándose: Halloween. ¿Quieres saber cómo ha sido esta semana desde dentro de las entrañas del blog literario más trambólico? ¡Quédate con nosotros!

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Mi sombra.

Acababa de llegar a casa de mis padres. Mis superiores en el cuartel me habían notado ansioso, irritable y preocupado; por lo que me habían concedido un permiso temporal.

Era de noche y hacía horas que no veía a… Mi sombra. Sí, por muy raro que sonara, ella me había dejado, ahora era independiente a mí y me acechaba sigilosa para atacarme. Yo lo sabía, lo sabía bien. Sin embargo, hacía horas que había dejado de verla… ¿Había sido todo una paranoia mental? ¿Lo único que tenía que hacer era volver a casa para recuperarme? Quizás todo había sido fruto de una locura temporal.

Mis padres ya estaban dormidos. Miré detenidamente mi habitación. Las paredes blancas me reconfortaron de una manera inexplicable. En mi hogar estaría seguro. Aquí no me pasaría nada.

Necesitaba dormir, llevaba días sin hacerlo. Llevaba días vigilando mí alrededor en busca de la sombra que me acechaba. Debía descansar. Me puse ropa cómoda y me recosté sobre mi cama. Deslicé el cuchillo, que había cogido de la cocina, bajo la almohada. El olor de las sábanas me recordó una vez más que estaba en casa. Pensé que simplemente se trataba del suavizante floral que utilizaba mi madre para lavar la ropa, pero es que hasta ese detalle me decía que entre estas cuatro paredes estaría a salvo. No obstante, no quise buscar mi sombra, no quería tentar a la suerte. No me encontraba lo suficientemente fuerte como para enfrentar que algo no cuadrara.

Le di al interruptor de la pared que me quedaba a la altura de la rodilla y la luz se apagó. Tome aire y lo solté con lentitud. “Relájate, todo ha pasado”, me dije a mí mismo aferrado a mi cuchillo. Me concentré en dejar sin fuerza cada músculo de mi cuerpo. Empecé por las piernas y fui subiendo. Pronto, mis ojos se cerraron y el sueño llegó.Leer más »

Otoños, domingos, muertes.

El cigarro se consumía en el alfeizar de la ventana, abierta, a través de la cual entraba esa amenaza de frío que llega a mediados de Octubre y que te avisa de lo que aún está por llegar. Era domingo, bueno, en realidad aún es domingo. Es hoy, esta historia es de hoy. El cigarro se consume en el alfeizar mientras escribo, tapado con una manta y la ventana abierta. ¿Que por qué tengo la ventana abierta y estoy tapado con una manta? Pues quizás porque quiero que el aire me dé en la cara, que me demuestre que sigo vivo, porque en realidad necesito que alguien o algo lo haga.

Es domingo y lo odio, pero no creo que lo odie como siempre he odiado los domingos, sino más bien de otra manera. Lo odio de verdad, sabiendo que aunque este día tenga un final, mañana seguiré con la misma sensación de nada que se ha instalado en mi cuerpo y no sale. Y encima es domingo. Nada que hacer, nadie con quien hablar, ningún sitio a dónde ir. Es por esto que los folios y los bolígrafos y yo montamos una pandilla para los domingos  y algunos días de entre semana que se disfrazan de ellos.Leer más »

Semana temática de Halloween

¡Bienvenidos, trambólicos, a la semana del terror de L’as cagao Lorrie Moore!

Porque un solo día no era suficiente para nosotros. Y estamos seguros que para vosotros tampoco, que esperáis impacientes la señalada fecha de Halloween para disfrazaros y pedir chucherías. Como sabemos que ese día estaréis muy ocupados; y nosotros también… ¡Os hemos preparado toda una semana temática dedicada al terror, al pavor, al miedo! ¡Hasta tenemos nueva cabecera para el evento!

Nuestros trambólicos estaban impacientes por este nuevo evento temático que durará toda la semana, desde hoy, día 26 de octubre hasta el domingo día 1 de noviembre. Para ello os hemos preparado un calendario especial de publicaciones en nuestra sección Esta semana publica… ¡Así no os perderéis ninguno de los fabulosos textos que nuestros autores han preparado!

Halloween, también conocida como la Noche de las brujas, es una fiesta de origen celta que se celebra internacionalmente la noche del 31 de octubre y que tiene especial relevancia en los países anglosajones. Sus inicios se remontan a una festividad céltica conocida como Samhain y que significaba el fin del verano. La fiesta se celebraba para conmemorar el final de la temporada de cosechas en la cultura celta, así como se consideraba el Año nuevo celta. Con la ocupación romana, la festividad fue asimilada por estos, a pesar de que ellos ya celebraban su «fiesta de la cosecha» durante los últimos días de octubre y los primeros de noviembre. Ambas festividades acabaron mezclándose. De aquí surgieron las famosas calabazas de Halloween que todos conocemos. Finalmente, serían los Papas Gregorio III y Gregorio IV quienes intentaron cristianizar esta fiesta, que era considerada pagana a los ojos de Dios. De este modo, trasladaron el Día de todos los Santos desde el 13 de mayo al 2 de noviembre.

Como ya hemos mencionado, esta fiesta tiene gran relevancia en los países anglosajones y también en Norteamérica, hacia donde fue expandida. La tradición católica hizo que en los países cristianos, la festividad predominante fuera el Día de todos los Santos como ritual de culto hacia los muertos, en lugar del origen campestre que se le otorga a la otra festividad. A pesar de ello, la fiesta de Halloween se expandió por los países cristianos, siendo asimilada por estos y quedando como una fiesta aparte del Día de todos los Santos.

Y después de la lección de historia… ¡QUE COMIENCE EL TERROR TRAMBÓLICO!

ADVERTENCIA: se recomienda la lectura por las noches, con las luces apagadas y la ventana abierta; y, si sois muy miedosos y no soportáis bien los sustos… Mejor que no los leáis solos.