¡Cumpleaños feliz!

Cuentan las antiguas leyendas que, un día, llegaría una generación de literatos destinados a cambiar el mundo a través de las palabras, que sería un grupo heterogéneo de artistas que, cada uno de ellos, con su propio estilo, conseguirían cambiar la concepción de literatura y, además, el mundo también.

Nosotros seguimos buscando esa generación, para acabar con ellos y engañar al mundo con nuestros cuentos fáciles y poemitas de tres al cuarto. ¡Hoy, queridos, la generación trambólica cumple un año! Y es que hoy hace un año que este blog se inauguró, y no podemos estar más contentos.Leer más »

Nunca Jamás.

La puerta se abre con un chirrido molesto. Dentro, todo es oscuridad.

—No sé a quién habrá untado usted para llegar hasta aquí, pero debe tener mucho interés.

No le digo nada al celador mientras se hace a un lado para que pueda entrar.

—Ahora mismo es inofensivo, si necesita algo estaré al final del pasillo.

Asiento con la cabeza y el hombre cierra la puerta tras de mí. El hedor que emana de la oscuridad es repulsivo, tengo que apoyarme sobre la pared acolchada para que el olor del sudor y las heces no me haga desplomarme. Tardo unos segundos en acostumbrarme a la penumbra que reina en la habitación sin ventanas. Puedo oír su respiración pesada en un rincón del cuarto. Me cuesta un par de minutos de incómodo silencio reconocer sus facciones en la oscuridad. Tiene el pelo rubio apelmazado y húmedo, pegado a la frene. Tiembla violentamente, pero no sé si se trata de frío o de que su cuerpo echa de menos los opiáceos.

Sinceramente no me importa.

—No tiene buen aspecto, señor Petterson.

Por primera vez desde que he entrado parece percatarse de mi presencia. Me sonríe mostrándome una hilera de dientes podridos. A pesar de su edad su rostro conserva rasgos infantiles y por un momento parece un niño.

Por un momento.

—Sabía que volverías, Michael. Le saludaría, pero… —Se encoge de hombros dentro de la camisa de fuerza—. No me veo con posibilidades.Leer más »

Café

— Yo es que no soy muy de llorar.

Ester le mira a través de las lágrimas que empañan sus ojos y le corren por las mejillas y sorbe por la  nariz.

—¿No te da pena?

—¿Pena? No, tía. Titanic no me da pena. Me parece un truño como la copa de un pino, para que te voy a engañar.

Ester coge el mando y le da al pause. La imagen de Leonardo di Caprio hundiéndose en las aguas heladas se congela aún más.Leer más »

La timidez de los árboles

A sus veintidós años había abrazado la mediocridad como si se tratara de un viejo amigo. De los que si conocieras ahora nunca tolerarías, pero que por alguna razón sigues manteniendo cerca. Solo porque te recuerdan tiempos mejores que a lo mejor nunca existieron, en realidad.

Sale de casa como cada tarde, y espera a que la puerta se cierre tras de sí antes de comenzar a andar. Las hojas de los árboles se arremolinan en torno a sus tobillos, como si el mundo intentara evitar que pusiera un pie detrás del otro.

Le había conocido dos años antes, en la universidad. Ella estaba sentada junto a la biblioteca, chocando un talón contra el otro después de haber recibido un suspenso fulminante. Él le invitó a un café y le dijo que le gustaban sus ojos.

Ella sonrió.

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Fin al terror, adiós a las brujas.

La semana del terror de L’as cagao Lorrie Moore llegó a su fin ayer domingo, uno de noviembre, culminando así siete días de textos llenos de imágenes oscuras, miedo y todos los elementos que configuran este género. Cada día, uno o dos de los chicos de la Generación Trambólica subió un relato o un poema con una temática terrorífica para homenajear el Día de los Muertos y esa celebración que, de un modo u otro, ha acabado globalizándose: Halloween. ¿Quieres saber cómo ha sido esta semana desde dentro de las entrañas del blog literario más trambólico? ¡Quédate con nosotros!

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Entrevista a la #GeneraciónTrambólica en Cultura, micros & acción

Hoy, nuestra pequeña aventura ha dado un paso más. ¡La Generación Trambólica se va a la radio!

Gracias a la emisora de radio malagueña Onda Color, las voces de nuestros trambólicos se han podido escuchar en directo esta mañana de 11:00 a 12:00 en el programa Cultura, micros & acción. Este pequeño espacio de cultura que emite en el 107.3 FM cada sábado a la misma hora nos ha hecho un hueco para que nos conozcáis un poquito más. Desde aquí, queremos darles las gracias por la oportunidad que nos han dado, así como recomendaros encarecidamente su escucha cada sábado. ¡Sus distintas secciones no tienen desperdicio! Con ellos, seguro que ese sábado no os acostaréis sin saber algo más.Leer más »

Los hombres que no iban a morir

El día que Guzmán Rojas iba a morir amaneció soleado.

Era una buena señal, pensó, no porque esperara evitar a la muerte ni porque creyera en los presagios, sino porque lo último que vería cuando su cuerpo besara la tierra sería un cielo despejado. Que triste habría sido morir un día de lluvia.

Cualquier otro habría pensado que lo verdaderamente triste de morir un día de lluvia no habría sido la lluvia, sino morir, pero a Guzmán le gustaba disfrutar del lado bueno de las cosas, y hasta una muerte tenía su lado bueno.Leer más »

Resumen del Día de la Amistad

Este 30 de julio, hemos querido celebrar el Día Internacional de la Amistad en L’as cagao Lorrie Moore. Las páginas de nuestro blog se han llenado de odas a esas personas que son tan especiales, a las que tanto queremos y necesitamos. En palabras de C. S. Lewis: “La amistad es innecesaria, como la filosofía, como el arte… No tiene valor de superviviencia. Más bien es una de esas cosas que le dan valor a la supervivencia.”c.s.lewis[6]

Porque una vida sin literatura, una vida sin arte… una vida sin amigos… no merece la pena.

Hemos querido honrar a la amistad, como amantes del arte y, sobretodo, como amigos.Leer más »

La otra media

Me gustaría decir que el día que la conocí ya sabía que seríamos siempre amigas.

Me gustaría decir que recuerdo el aspecto que teníamos aquel día.

Me gustaría decir que recuerdo aquel día.

La mitad de una vida era demasiado tiempo. Había sido peor entonces, cuando había sido una vida entera, pero ya no la conocía. Media vida se había interpuesto entre nosotras sin darme tiempo a reaccionar. Llevaba en mi lista de cosas pendientes tanto tiempo que había acabado por rozar el suelo y desaparecer. Leer más »