El secreto del Barquito

“Había una vez un barquito chiquitito; había una vez un barquito chiquitito que no podía, que no podía, que no podía navegar.

Pasaron un, dos, tres, cuatro, cinco, seis semanas; pasaron un, dos, tres, cuatro, cinco, seis semanas y aquel barquito, y aquel barquito, y aquel barquito navegó”.

A ver, paremos un momento, todos conocemos esta canción popular, pero detengámonos en la letra de esta historia. Es simple, muy simple, demasiado simple. De hecho, es tan simple que da la impresión de que falta algo.

Por eso me puse a investigar.Leer más »

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Silencio. La clave es pasar completamente desapercibido. Llevo años subiendo a los montes algunas noches en busca de animales salvajes. Suelo ir a por jabalíes, corzos y algunos lobos, pero esta vez aspiro a un botín mayor: el águila real. He estado ya algunas semanas siguiendo sus huellas y estoy seguro de que hoy, al fin, va a ser mía.Leer más »

Oroneta

El cielo de Madrid destila un tono grisáceo que se va apagando en las últimas horas del día. Marina se mueve por las calles empedradas cargada con su caja de herramientas y con ganas de llegar a casa de una maldita vez. Estos días, sin sol ni nubes, son los que le resultan más pesados y, en realidad, no sabe el porqué. Continúa avanzando hacia la Gran Vía mientras contempla los carteles que incentivan a los ciudadanos a mantener limpia una ciudad que no consigue purificarse. Y el denso filtro que ha puesto la atmósfera a la luz natural no contribuye demasiado. Pero no es la ciudad, sino el alma normalmente intrépida y alegre de Marina la que parece sumida en la oscuridad y es incapaz de percibir algo el punto de vista más positivo. Si otros días se contentaría pensado que no va a llover, hoy su mirada se ha fijado en las asquerosas colillas que yacen en la boca de metro de Callao, por la que debe descender para llegar cuanto antes a su hogar.Leer más »

Campaña

“Muy buenas noches, a todas y a todos. Aquí estamos de nuevo, después del fracaso de las pasadas elecciones, en las que no pudimos formar gobierno porque no quisieron sentarse con nosotros; y volvemos con fuerza, sabiendo que esta vez salimos a ganar. Ya hemos visto que no podemos confiar en los demás para sacar adelante el país, así que dependemos de nosotros mismos para ello. Por eso os pedimos vuestro apoyo. Porque este es el voto útil del cambio”.Leer más »

Adiós gracias; adiós donaires; adiós, regocijados amigos

Porque la escritura desatada destos libros da lugar a que el autor pueda mostrarse épico, lírico, trágico, cómico […]: que la épica tan bien puede escrebirse en prosa como en verso.

El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha

Hace meses que mis manos tiemblan y  no pude ni firmar el testamento que redacté con tanto esmero. Hoy es el último día de mi vida y mis ansias están ya en subir a los cielos por la gracia de nuestro padre Dios y reencontrarme con mi madre, cuya muerte sufrí tras largos años sin verla y a una enorme e inabarcable distancia. Ya temí a la muerte cuando pensaba que la enfermedad me impediría ver salir mi Florida a la luz. Pero no fue así y ha pasado un gran tiempo, así que estoy preparado para aceptarla. La mala Fortuna ha anulado mi pluma y, sin ese deleite, mi tiempo terrenal ya carece de sentido. Ahora, en mi último aliento de una vida dedicada a contar mi verdad, a defender la verdad de mi pueblo, puedo sonreír dolorosamente al despedirla, con gran melancolía, pero mayor satisfacción. Son dos únicamente los asuntos venideros que me infunden ganas de estirar mi existencia un tiempo más, pero este no es el momento de remitirme a ellos, puesto que ni siquiera me he presentado.Leer más »

Domingo sin resaca y con jaqueca

―Este fin de semana me bajo al pueblo, que tenemos fiesta allí.

―Espero que lo pases muy bien. Y no bebas demasiado, Natalia, que tú a veces te pasas, sobre todo cuando vas a casa.

―No, hombre, Luis, que el lunes hay que volver a las clases y tengo que volverme la noche anterior. Bueno, y corregir y… Vamos, que ni loca entro con los de tercero a primera hora con algo de resaca. Sería la muerte.

―Sí, la verdad es que no apetece. Bueno, disfruta mucho. YoLeer más »

Hielo

Nota del autor: este relato es un “contraataque” al corto Lava de Pixar. Conste, además, que el primer hámster del autor se llamaba Hielo. Deseo que estéis pasando todos unas felices navidades.

Hielo

Nigardsbreen, este era el nombre del brazo más imponente de aquel enorme glaciar. Una sinuosa lengua de hielo con un tono blanco-azulado que descendía desde lo alto de la cordillera hasta dar con un gran lago cuyo color me resultó muy llamativo, como… distinto. Su agua era más turquesa de lo habitual, más pura. Conforme nos acercábamos a aquella enorme mole de hielo, yo me daba cuenta de que aquel paisaje tenía algo de misterioso. Había vida en aquel lugar inhabitable. Estar allí era como estar en otro mundo.Leer más »