Dedos de los pies


Desprenderse de las pasiones y de los deseos es el propósito del entrenamiento Zen. Desde luego que continuándolo hasta el final uno llega a desprenderse de las propias pasiones, pero quedar atrapado en los afectos más trágicos es lo propio de la naturaleza humana. En otras palabras, si acabáramos de extinguir las pasiones humanas, sentiríamos que hemos extinguido la vida humana y la naturaleza humana, por eso tengo un espíritu débil que quiere liberarme pero que al mismo tiempo no quiere acabar de liberarme por completo. 

Taneda Santôka


 

Susurros de sal

marejadas de cera,

blancura, metal.


Una montaña;

se goza serenidad 

en el sendero.

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