Pose

Se desliza las braguitas azules por los muslos y se arregla con el meñique la esquina suelta de las pestañas postizas. Nunca se ha sentido tan vacía. Cuando sale del retrete, su reflejo en el espejo del baño público le devuelve una mirada de decepción con la peluca torcida. Se endereza el flequillo sobre las cejas y sale como un rayo del baño, sintiendo en la nuca y en lo corto de su falda los ojos de las tres chicas que se maquillan en la otra esquina. Tienen que haberse cruzado con él cuando salía.

El caleidoscopio de colores la engulle cuando sale al pabellón principal. Todas las caras pintadas, todas las voces, tan agudas y graves. Da vueltas entre los puestos buscándole, con un reflejo de náusea subiéndole por el esófago. Alguien se hace una foto con ella. Alguien le pone la mano en el hombro haciéndose una foto con ella. Alguien grita de emoción al verla. Ella huye. Otro flash. El rosa. El flash azul. La peluca roja. Los pechos de una chica en bikini. Un rifle. Otro flash. Su pelo sintético sobre sus párpados. Dónde está. No le encuentra. La luz de la salida es blanca. Se aferra a ella.Leer más »