Una noche online

Estoy en un campo hablando con mi ex. No logro escuchar lo que estamos hablando pero parece que estamos de buen rollo; una mezcla de lo que pudiera haber sido y de lo que nunca será pero que está siendo en este momento.

Me invade una sensación de partido concluido pero con insatisfacción del resultado obtenido, con la certeza de que no habrá prórroga porque además sé que el resultado sería el mismo. Es un resultado justo. Es exactamente el que tiene que ser. Suspiro.

Me muevo hacia el otro lado de la cama justo cuando aparecen mi novia y su ex. Todo esto me resulta muy extraño y a la vez familiar. Parece que todos nos conocemos y nos admiramos. Sonreímos y tenemos gestos de cariño y de aprobación y nos mezclamos en el sueño en una realidad más real que la misma  realidad. Ahora me vuelvo otra vez para el otro lado de la cama y el gato se molesta inquieto por mi inquietud novedosa. Estoy hablando algo con el ex de mi novia mientras que mi ex habla con mi novia. Es una tertulia del revés. De repente, no sé si desde dentro del personaje del sueño o desde fuera de él como el personaje real que está soñando, me muevo en la cama y veo a todos amándonos.

Y parece agradable ese sueño. En ese momento parece que se caen los prefijos y los pronombres. Se caen los ex, los mis y los tus y quedamos  solo nosotros: un nosotros a secas. La sensación de no pertenencia se me desvanece ante el desvanecimiento del sueño y el surgimiento de la otra realidad que damos por hecho como la única real.Leer más »