Esta va por ti.

−Esta va por ti, papá, −piensa Andrés, subido en el podio de la piscina. La jueza de salida va a dar, de un momento a otro, el pitido de salida para la prueba final de la prueba de doscientos metros mariposa del Campeonato Nacional de Natación. Andrés está sereno, sabe que debe estarlo para que todo salga bien. Es una prueba de velocidad y cada detalle cuenta. –Vas a estar orgulloso de mí, te lo prometo.

Leer más »

Mapas (mentales) II

Cómo no, a Edith Checa. En la generación trambólica echamos de menos sus correos y conservamos aún las piedras mágicas que en su día nos regaló.

Os dejo el relato Mapas que cuenta la primera parte de la historia de Luis y Octavio

Caracas, Venezuela. Luis y Octavio bajan del avión y, desde este momento, nos adentramos en la mente de los dos personajes a lo largo de su recorrido por la ciudad.

Luis

Hay que ver qué viaje me ha dado el cabrón no puedo más no puedo más suerte que bajamos ya pero es que ha sido horrible horrible no sé ni cómo he podido aguantarlo uf uf uf pero será mejor respirar hondo que aún queda mucho viaje y voy a tener que aguantarlo hasta el final el final se me va a hacer eterno eterno se me ha hecho el vuelo y eterno se me va a hacer el puto viaje pero hay que animarle que es la primera vez que supera su fobia su jodida primera vez y me ha tocado a mí a su lado pero hay que animarle hay que animarle.

―Ha sido horrible, Luis, horrible. No vuelvo a volar nunca más.Leer más »

La entrañable vida de Xing Dewei

I

Óscar Soria, o sea yo, es un tipo famoso, muy famoso. Una eminencia. Un ejemplo para todos.  Su carrera literaria (la mía) comenzó a ser todo un éxito a partir de sus treinta años gracias a su exorbitante saga de terror. Pero el colofón le llegó a los cuarenta, cuando hubo completado las dos trilogías, y las masas le bautizaron (a mi) como “El Cervantes Contemporáneo”, “el Shakespeare del Suspense”, e incluso “El Padre de la HiperFantasía”. Pero no solo por esto era yo (o sea él) famoso, sino que la actitud aventurera y extravagante que le había acompañado toda su vida le otorgaba aún más popularidad gracias a sus constantes actuaciones en musicales, sus polémicos arrebatos naturistas en los lugares y momentos más inoportunos, sus manías bipolares que le permutaban de un tsunami a una marmota; su indiferente filosofía cotidiana y actitud infantil, su legendaria soltería y dotes de mujeriego… todo esto me convertía en un personaje mundial… que digo, Universal, de lo más peculiar.

Pero mi fama, sin embargo, no acaba aquí, pues además de artista soy también hombre de negocios, y a mi cargo corre la vida de tres empresas diferentes: una de bisutería y artilugios sacados de mis propias novelas, una cadena de gimnasios y una compañía de espectáculos. Pero no creáis que es solo esto, sino que, por si fuera poco, aun tan asombrados como ya sin duda estaréis por semejante pieza, cada año se celebra uno de los mayores certámenes literarios a nivel internacional “Premio de Novela Óscar Soria”. Gracias a mi ridícula fortuna soy ferviente colaborador en varias ONGs, profesor en cursos de variopinta índole y, próximamente, hándicap 3 en golf. Pero es que además… soy un sex simbol.Leer más »

¿Me cuentas un cuento?

¿Me cuentas un cuento? Necesito que me protejas.

Acurrúcate a mi lado y envuélveme con tus brazos. Hace mucho frío ahí fuera. Los problemas son mucho más grandes lejos de estas sábanas. Las tristezas, más duraderas.

Yo sólo te pido que sigas aquí, que esperes a que me duerma. Hoy me da miedo el aire. La soledad me ha llegado rodeado de personas y no sé cómo decirle que no la necesito. Te necesito a ti. Necesito tus caricias, tus sonrisas, tus palabras tranquilizadoras. Ven a mi lado. Me da igual el disfraz que te pongas. No me importa que me digas lo que sientas y lo que piensas, pero por favor, en este momento lánzame una cuerda que me ayude a salir un segundo.

Ya se me olvidó esa estúpida idea de que soy perfecto. La máscara de malo del cuento dejó de serlo y me da miedo que no vuelva a acompañarme. Ahora me conoces como lo que soy, un mortal más. Ni soy tan increíble como pensabas ni tan santo como me vendía. Pero es que, ni siendo yo muy diablo has dejado de confiar en mí.Leer más »

Vengo del futuro y no traigo lejía

(Sintonía del programa)

(Entradilla de presentador)

Alex: Muy buenos días. Nos encontramos hoy en el programa, aquí justo en el plató, con Nnare Kortllins , la primera mujer llegada del futuro. Y tenemos la primera entrevista que concede en exclusiva. Han oído bien, ¡EN EXCLUSIVA! Pero no es el único contenido del día de hoy. Nuestra mesa de debate hablará del próximo Gran Hermano y tenemos que conocer los resultados del concurso semanal ’10 Palabras 10 Millones’. Bueno bueno bueno, damos paso a la entrevista de la mañana. ¿Dónde?

Leer más »

Familia

Summary: Thomas no pensaba viajar ese verano. Su único pensamiento consistía en comenzar sus vacaciones tirado en el sofá con una cerveza bien fría y una película en la televisión. Pero cuando recibió aquella llamada de Mario, invitándolo a pasar una temporada en su pueblo, ni siquiera pudo negarse. Hacía seis meses que no se veían y Thomas aún necesitaba respuestas sobre la repentina marcha de su socio, cuando había manifestado en incontables ocasiones su desagrado por volver a su pueblo.

Thomas no sabía qué se iba a encontrar al bajar del avión, pero nada pudo prepararlo para encontrarse con un Mario completamente diferente al que conocía. Continuación de En las buenas y en las malas y Sonrisa.Leer más »

No pasa nada, él está conmigo.

Él era de esas personas que le sacan fácilmente una sonrisa a cualquiera, de esas personas que están alegres sin ninguna razón en particular, de las que te hacen reír a carcajada, de las que se meten bajo tu piel y te tocan el alma. Ese era él.

Me rompió el corazón. Se fue y me sentí abandonada, perdida, asustada, sola en un mundo lleno de gente.

—Venga, cuéntamelo a mí que soy tu primo. ¿Quién es ese niño que te ha hecho llorar?

—Nadie —le respondí.

—¿Te gusta? Le puedo romper las piernas si tú me lo pides, lo sabes, ¿no?

—Qué pesado eres…

—¿Pesado yo? Venga, fuera de la cama.

Y así empezaba una más de nuestras peleas de cama… Él las adoraba. Me echaba a patadas y yo respondía atacándole dónde sabía que más le dolería. Él se agarraba sus partes como si fuera un bebé y decía: “¡Me vengaré!”.

Los días en los que aparecía por la puerta de casa, eran mis preferidos. En aquel entonces, me hacía cosquillas hasta enloquecer. Le encantaba hacerme rabiar, era su deporte favorito.

Aún recuerdo como a la edad en la que yo jugaba con sus antiguos Playmobil y él se metía conmigo por obviar a Barbie, me cogía en volandas, me ponía boca abajo y yo reía y gritaba de forma exagerada. Mi tía jamás atendía mi pedida de auxilio, lo dejaba jugar conmigo.

Cuando las hormonas desafiaron a mi razón, él estuvo ahí para darme ideas perversas que disgustarían a nuestros adultos. Yo me negué a agujerear o tintar alguna parte de mi cuerpo. Si hubiera sido por él, habría sido la más terrible de las niñas.

El primer móvil que tuve me lo compró él, puedo evocar su imagen fácilmente sentado a mi lado, rozando su hombro con el mío, sus manos en las mías… cálidas, siempre cálidas.

Leer más »

Más

Tomo aire. Es mi manera de prepararme. En mis oídos confluyen y se baten entre sí todas las palabras. Las de otros. Las que no me veo capaz de dejar salir. Ajusto la bufanda a mi cuello, para que los reflejos del viento no la atraviesen. Un cuervo grazna. Me recuerda que no estoy en casa. La comisura izquierda de mi labio se eleva, durante instante mínimo, imperceptible. Los cuervos me miran temblar con el bolígrafo en la mano. No es el frío. Es la carta.

Ella siempre decía que se comunicaba mejor si podía poner lo que sentía sobre un papel. Que así lo ordenaba y se ordenaba ella. Por eso he decidido hacer lo mismo. Podría llamarla. Una esquina del móvil se está clavando en mi costado mientras estoy sentada, con la espalda en forma de uve para escribir. Parece empeñado en recordarme que está ahí.

Me gustaría escribirle acerca de los paisajes y el verde ensordecedor. De la sensación de completo desprendimiento de mi cuerpo. De los acentos duros y las sonrisas cálidas. Pero el único objetivo de esta carta es el de llevar una noticia. Como el de los mensajes en tiempos de guerra: muertos, heridos y supervivientes. Me gritan las piedras florecidas que el tiempo cura pero no perdona. Solo pone distancia entre el estallido y la estela de restos despojados de sentido. Los ahoga y los funde en calma. Eso me susurran los muertos bajo las lápidas de nombres gaélicos. “Todos seremos polvo y estrellas”.

Leer más »