Vivir en sueños

Escucho el zumbido de tu adorada moto fuera de casa y sé que te acercas. Un extraño sentimiento de desprecio hacia aquel infernal ruido me atraviesa de pies a cabeza, pero no sé decir porqué. Me visto deprisa y voy al cuarto de baño sin dejar de pensar en ti.

Te he observado tantas veces desde la ventana de mi cuarto que no es difícil imaginar lo que estás haciendo en este momento. Te imagino frenando frente a mi casa, te bajas de tu moto relajado, confiado, seguro de ti mismo, te quitas el casco y encaminas tus pasos hacia mí.

Me termino de secar el pelo con una toalla pequeña de forma frenética, siempre me impaciento cuando te escucho llegar y acabo corriendo escaleras abajo. Esta vez no es diferente, el corazón me da un vuelco… Es como si se detuviera un instante y después reanudara su marcha. Respiro de forma entrecortada, lo sé, así que intento tranquilizarme, pero inevitablemente la anticipación me puede.

La puerta de casa se abre y ahí estás… con el casco de la moto en una mano. Te pasas los dedos por el pelo de forma descuidada y dejas el casco y las llaves de la moto en la mesa de la entrada. Lo haces de forma mecánica, pausada, sin prisas, como un ritual que ya has repetido mil veces.Leer más »