Retirada

La cámara de llamada para los deportistas estaba casi vacía. No había el bullicio de la jornada de mañana, cuando nadadores y nadadoras se agolpan como adolescentes en las colas de un McDonald un viernes noche. Por la tarde era otra cosa. Sólo finales. Los mejores frente a frente. Series de ocho nadadores con un par de minutos entre una y otra.

— ¿Rubén López? —dijo la jueza de la cámara de llamada.

—Sí, soy yo. —Con sus 25 años, llevaba puesto el gorro de su club, verde y amarillo, y era el único de los nadadores de la final que tenía barba. Se había dado cuenta de ello, y se sentía casi como un viejo entre niños de instituto. Desubicado—. Calle 7, ¿verdad?

—Sí. Calle número 7.

Los nadadores pasaron al frontal de la piscina. Sonaba la canción que se había decidido para las finales de ese año, The Monster, de Eminem y Rihanna. Rubén andaba en dirección al pódium desde el que debía comenzar su prueba. Saludó a Marian, que estaba en pie deseándole suerte desde la primera fila de la grada de público, y se giró en dirección al agua. En la megafonía se podía escuchar: Campeonato de Andalucía Absoluto de Natación. Final de la prueba número cuatro. 200 metros libres. En la calle número 1, Daniel Marco. Calle número 2, David Nogales. Calle número 3Leer más »